El presidente del gremio, José Félix Lafaurie, dijo que “no hay derecho a que los consumidores tengan que comprar este producto en esas condiciones, con un grave riesgo para su salud, especialmente los más pobres que son los que compran las carnes en condiciones inadecuadas, debido a que las autoridades prácticamente no hacen nada para impedirlo, de lo cual se aprovechan los comerciantes inescrupulosos”.
El dirigente gremial aseguró que el caso de Bogotá es patético, pues todo el mundo puede ver las ventas callejeras a plena luz del día, en la autopista Sur, a la salida hacia Girardot, y no pasa absolutamente nada.
El año pasado se sacrificaron 3.8 millones de bovinos que produjeron 834.000 toneladas de carne. El 60% de la faena se hizo en 32 plantas con un sacrificio promedio de 50 animales, mientras la restante oferta de 40% se sacrifica en 1.500 mataderos con un promedio diario que no supera las cinco cabezas.
En este último tipo de sacrificio, dijo Lafaurie, “se concentran casi todos los problemas porque no se respeta la normatividad sanitaria ni ambiental, mucho menos técnica, afectándose el medio ambiente y con ineficiencia en el uso de recursos del mismo Estado porque buena parte de esos establecimientos son de los mismos entes territoriales”.
Asimismo, el dirigente gremial señaló que el canal formal maneja el 25% de la oferta, --11% de las grandes superficies y 8% de las famas especializadas--, que abastecen a los estratos de alto poder adquisitivo.
Entretanto, el canal informal maneja el 75% de la oferta, que se vende en famas que en su mayoría no cumplen con las normas de calidad vigentes y otra porción en plena calle. En este caso se atienden los estratos bajos.
El Presidente de Fedegán recordó que el gremio no ha cejado en su empeño de buscar la formalización plena de la cadena cárnica, lo cual no sólo beneficiaría a los productores y a los comercializadores sino también, lo más importante, a la salud de muchos consumidores.
Lafaurie también reclamó del Gobierno el cumplimiento a cabalidad de la normatividad vigente con respecto a los mataderos, el Decreto 1500 de 2007, “de formular una eficiente política de formalización tributaria para la cadena cárnica y también capacitar a los expendedores y facilitarles créditos para que modernicen sus negocios”.
El dirigente gremial aseguró que el caso de Bogotá es patético, pues todo el mundo puede ver las ventas callejeras a plena luz del día, en la autopista Sur, a la salida hacia Girardot, y no pasa absolutamente nada.
El año pasado se sacrificaron 3.8 millones de bovinos que produjeron 834.000 toneladas de carne. El 60% de la faena se hizo en 32 plantas con un sacrificio promedio de 50 animales, mientras la restante oferta de 40% se sacrifica en 1.500 mataderos con un promedio diario que no supera las cinco cabezas.
En este último tipo de sacrificio, dijo Lafaurie, “se concentran casi todos los problemas porque no se respeta la normatividad sanitaria ni ambiental, mucho menos técnica, afectándose el medio ambiente y con ineficiencia en el uso de recursos del mismo Estado porque buena parte de esos establecimientos son de los mismos entes territoriales”.
Asimismo, el dirigente gremial señaló que el canal formal maneja el 25% de la oferta, --11% de las grandes superficies y 8% de las famas especializadas--, que abastecen a los estratos de alto poder adquisitivo.
Entretanto, el canal informal maneja el 75% de la oferta, que se vende en famas que en su mayoría no cumplen con las normas de calidad vigentes y otra porción en plena calle. En este caso se atienden los estratos bajos.
El Presidente de Fedegán recordó que el gremio no ha cejado en su empeño de buscar la formalización plena de la cadena cárnica, lo cual no sólo beneficiaría a los productores y a los comercializadores sino también, lo más importante, a la salud de muchos consumidores.
Lafaurie también reclamó del Gobierno el cumplimiento a cabalidad de la normatividad vigente con respecto a los mataderos, el Decreto 1500 de 2007, “de formular una eficiente política de formalización tributaria para la cadena cárnica y también capacitar a los expendedores y facilitarles créditos para que modernicen sus negocios”.
Fuente: FEDEGAN