En la actividad ganadera de cría, el
principal objetivo es producir terneros, por este motivo las medidas
de control sanitario se realizan teniendo muy en cuenta la inmunidad en la vaca. Esto le permitirá al ternero lograr buenos niveles de defensas mediante el calostrado
y es de vital importancia que este hecho ocurra durante las primeras
horas de vida del individuo, para permitir la absorción intestinal de
las inmunoglobulinas.
En otros sistemas de producción, como lo son la recría e invernada; e incluso el engorde a corral, el objetivo es la ganancia de peso diario, por lo cual la sanidad debe estar acorde a ello.
Los agentes patógenos que alteran la salud y producen enfermedad son identificados como virus, bacterias, parásitos y hongos,
a ellos se le suman los errores de manejo y de alimentación, más los
factores ambientales, que predisponen la aparición de diferentes
patologías. Para la mayoría de las afecciones de tipo infeccioso se
han desarrollado medidas preventivas como lo es la inoculación de vacunas. Pero recordemos que estos inmunógenos sirven para prevenir y no para curar enfermedades.
La inmunidad (defensas) del ternero al
nacimiento es prácticamente nula, y el grado de respuesta
inmunológica que es capaz de producir, no es suficiente para quedar
protegido ante la amenaza de los agentes infecciosos del medio. Debido a
ello, es de vital importancia el calostrado durante
las primeras horas de vida, donde la madre le transmite todas las
defensas adquiridas a través de las vacunas aplicadas.
La inmunidad puede ser:
- PASIVA (calostro)
- ACTIVA (vacunas) Ver mas...
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