lunes, 9 de julio de 2012

Relación entre la condición corporal y el nivel de infestación parasitaria en bovinos a pastoreo como criterio para el tratamiento antihelmíntico selectivo

El objetivo del trabajo consistió en evaluar la relación entre el nivel de infestación por parásitos tipo estróngilos y la condición corporal en bovinos Criollo Río Limón (n=42), Bos taurus (n=54) y Bos indicus (n=11), pertenecientes a dos fincas ganaderas del Municipio Pedraza, Estado Barinas (Venezuela). Las muestras de heces se analizaron por la técnica cuantitativa de McMaster con solución salina sobresaturada. Se evaluó la condición corporal (CC) con una escala de 1 a 5 (1 = flaco; 5 = obeso) empleando el grado de 2.5 como punto de inflexión. Los animales fueron clasificados como resilientes (CC>2.5 y alto recuento de huevos por gramo de heces [>800]), resistentes (CC>2.5 y carga parasitaria nula, leve o moderada), sensibles (CC<2.5, alta carga parasitaria) y falso problema parasitario (CC<2.5 y carga parasitaria baja o nula). Los bovinos Criollo Río Limón se asociaron con las categorías de resiliente y resistente, los Bos taurus con las categorías de sensibles y falso problema parasitario, y los Bos indicus con la categoría de resistente. La evidente relación entre condición corporal y nivel de la infestación por parásitos tipo estróngilos permite realizar una eficiente y rápida selección de la fracción de bovinos a ser tratados con antihelmínticos.


La estrongilosis gastrointestinal o gastroenteritis parasitaria de los rumiantes es debida a la presencia en el abomaso, intestino delgado e intestino grueso de nematodos pertenecientes al orden Strongylida y, que pese a estar ubicados en varias familias, se agrupan bajo la denominación de tipo estróngilos. La estrongilosis gastrointestinal es considerada una parasitosis cosmopolita (Morales y Pino, 2009).
Los géneros más comunes en Venezuela pertenecen a las familias Trichostrongylidae (Haemonchus, Mecistocirrus, Trichostrongylus, Cooperia, Ostertagia, Teladorsagia); Ancylostomatidae (Bunostomum, Agriostomum) y Strongylidae (Oesophagostomum). Los ciclos biológicos de estos parásitos son bastante similares, ya que son directos; es decir, no requieren de hospederos intermediarios para completar sus ciclos de vida.
Los niveles de infestación parasitaria se asocian con manifestaciones clínicas, tales como anorexia, anemia, diarrea y caquexia (Graber y Perrotin, 1983; Urquhart et al., 1999). Los signos clínicos pueden pasar desapercibidos en casos de infestaciones leves o medias o ser confundidos con problemas nutricionales o de manejo; sin embargo, podrían servir como criterio de apoyo para el tratamiento antihelmíntico selectivo en fincas con antecedentes de problemas parasitarios. Se dispone de evidencias que la distribución de las cargas parasitarias al interior del rebaño no es uniforme y que aunque pastoreen los mismos potreros y pertenezcan a grupos de edad similares, sólo un pequeño porcentaje de hospedadores alberga el mayor número de especies y cargas parasitarias (Morales, 1989; Morales et al., 1998; Morales y Pino, 2003); de allí que el tratamiento selectivo de la fracción de animales que lo amerite debería constituir una acertada estrategia de control (Morales et al., 2006a,b; 2007, 2008).
Para Eddi (1996), el empleo mínimo y eficiente de los antiparasitarios al realizar desparasitaciones estratégico/racionales constituyen una buena alternativa de control. El control parasitario basado en estrategias que se oponen al tratamiento en masa de los rebaños está sustentado en estudios que han demostrado los efectos nocivos del uso inadecuado de los antihelmínticos, tales como la presencia de residuos tóxicos en los tejidos como consecuencia del uso de principios activos de larga persistencia (Vercruysse y Dorny, 1999), el efecto sobre el medio ambiente por actuar negativamente sobre la fauna edáfica, lo cual se encuentra bien documentado para el caso de las ivermectinas (Fiel et al., 2001). Asimismo, la utilización indiscriminada y prolongada, así como la elevada frecuencia de tratamientos empleando el mismo principio activo constituye la principal causa de aparición de cepas de parásitos quimioresistentes (Fiel et al., 2001), ocasionando la reducción del arsenal terapéutico disponible para la lucha contra los helmintos gastrointestinales que afectan a los rumiantes (Strong, 1993; Morales et al., 1998; FAO, 2003; Romero, 2005).
El recuento de huevos de helmintos en heces y las necropsias son de gran valor cuando se dispone de laboratorio y personal especializado, pero muchos productores carecen del acceso a estas facilidades, de allí que el objetivo del presente ensayo fue evaluar el uso de la condición corporal como criterio de base en la implementación de tratamientos antihelmínticos selectivos. Ver mas...

Fuente: Engormix

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