La deficiencia de fósforo es la deficiencia mineral más frecuente a nivel mundial en rumiantes a pastoreo. En el presente trabajo se discuten los principales efectos de la deficiencia de fósforo y el diseño de un adecuado programa de suplementación en ganado de carne a pastoreo haciendo especial énfasis en las condiciones pastoriles del Uruguay.
Palabras claves: suplementación, fósforo, ganado de carne, pastoreo.
Introducción
El fósforo es considerado el mineral más deficiente en rumiantes a pastoreo (8). La deficiencia de fósforo causa baja ganancia de peso vivo, disminución en la producción de leche y baja performance reproductiva que se confunden fácilmente con la subalimentación, deficiencia de proteína y con varias infecciones parasitarias, en casos severos además produce anormalidades en huesos y dientes (raquitismo y osteomalacia) (8, 22).
Desde hace casi un siglo se ha demostrado que la suplementación con fósforo permite sobreponerse a los efectos deletéreos de la hipofosforosis. En la literatura abundan los trabajos que indican mejoras sustanciales en la performance del ganado alimentado con dietas deficientes en fósforo que han sido suplementados con este mineral (8, 10, 22).
El objetivo del presente trabajo es discutir brevemente los principales aspectos de la suplementación con fósforo en ganado de carne a pastoreo.
Efectos de la deficiencia de fósforo en el ganado
El fósforo es un nutriente esencial tanto para el animal como para los microorganismos del rumen (21), y dada su importancia en la producción y reproducción y su grado de deficiencia a nivel mundial es el mineral más importante a considerar en rumiantes a pastoreo (8).
Luego del calcio, el fósforo es el mineral mas abundante del organismo, cerca del 80% del fósforo se encuentra en huesos y dientes, mientras que el 20% restante permanece distribuido en los tejidos blandos y fluidos corporales (8, 22).
El fósforo es necesario para la formación y mineralización de los huesos pero además es un componente integral de los ácidos nucléicos y de los fosfolípidos, interviene en el balance osmótico y en el equilibrio ácido – base del organismo y juega un rol esencial en el metabolismo energético celular (8, 22).
El esqueleto es una gran reserva de calcio y fósforo, frente a períodos de deficiencia el organismo extrae calcio y fósforo de los huesos para mantener las concentraciones normales de estos elementos en los tejidos blandos y fluidos corporales, cuando estas reservas se agotan o no son removidas con suficiente velocidad comienzan a hacerse evidentes los síntomas clínicos de deficiencia. En los períodos de adecuado aporte mineral en la dieta el organismo restablece las reservas óseas de calcio y fósforo y queda en condiciones de poder afrontar otro período de carencia (8, 22).
Los signos detectables de la deficiencia de fósforo en el ganado vacuno aparecen en el siguiente orden (19): 1) disminución del consumo de alimentos, 2) pérdida de peso vivo y condición corporal, 3) pica, 4) locomoción y estación anormal, 6) recumbencia.
El efecto principal de la deficiencia de fósforo en rumiantes es una disminución marcada (de hasta 50%) en el consumo de alimentos (8, 21, 22) como consecuencia de una disminución en la actividad microbiana del rumen y en el metabolismo energético intermediario y celular del animal (21).
La reducción en el consumo de alimentos guarda una fuerte relación con la caída de fósforo en sangre. En dietas deficientes en fósforo la reducción en el consumo de alimentos puede tardar semanas o meses en manifestarse debido a que los mecanismos fisiológicos compensatorios (remoción de fósforo de los huesos y aumento del reciclado de fósforo en el tracto gastrointestinal) pueden mantener los niveles de fósforo en tejidos blandos y sangre dentro de los valores normales por un período de tiempo considerable, cuando estos mecanismos ya no pueden evitar la caída de fósforo en sangre se reduce el consumo de alimentos (21).
El bajo consumo de alimentos es el responsable directo de la baja ganancia de peso vivo, de la baja producción de leche y de las fallas reproductivas (celos irregulares y anestro) que se observan en la carencia de fósforo, no existiendo evidencia científica que indique que la carencia de fósforo por sí misma sea causa de infertilidad y baja performance en rumiantes (8, 22, 26). Además numerosos trabajos han demostrado que el suministro de fósforo por encima de los requerimientos del ganado no mejora la reproducción, la producción de leche ni la ganancia de peso vivo (7, 12).
El balance energético (reflejado en los cambios en la condición corporal) (Figura 1) y no la carencia de un nutriente específico en particular es el determinante primordial de la fertilidad (6, 18). La evidencia experimental demuestra que en los casos en los cuales existió una mejora en la performance reproductiva debido a la suplementación con fósforo los animales suplementados incrementaron el consumo de alimento lo cual incrementó el peso vivo o eliminó o redujo la pérdida de peso (presentaron mejor condición corporal a la concepción) (3, 26). En los casos en que no ocurrió respuesta en la fertilidad las vacas suplementadas tuvieron similar evolución del peso vivo que las no suplementadas (26). Ver mas...
Fuente: Engormix
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